El día a día de una gordi con vocación de ex

El día a día de una gordi con vocación de ex

viernes, 24 de enero de 2014

PERMÍTETE SER IMPERFECTA



    En las diversas redes sociales por las que nos podemos mover, muchas veces encontramos fotos inspiradoras, reveladoras y que hacen moverse dentro de ti sentimientos inesperados. Una de las últimas que ha provocado en mi tal avalancha de sentimientos ha sido esta que os muestro a continuación:




( Mantén la cabeza alta. Nadie espera que salves el mundo, de lo contrario hubieras nacido vistiendo una capa y mallas. Sólo haz lo mejor que puedas).


    Cuánt@s de vosotr@s se siente identificad@ con ella?... Yo, nada más verla, sentí en lo más profundo de mi interior ese desgarramiento que situaría entre el " Ufff, por qué lo hago siempre?" Y el " Pero acaso hay otra forma de actuar?"...

    Nadie espera de ti que seas una heroína... Nadie va a juzgarte por no conseguirlo a todas horas, ni siquiera una al día... Nadie se va a sentir decepcionad@ porque no seas perfecta... Sólo tú... Esa exigencia propia de perfección entre todos los ámbitos de tu vida y continuamente, lo único que provoca es angustia y ansiedad constante en ti... Permítete ser imperfecta...

    (Ahora sólo queda creerlo).

jueves, 16 de enero de 2014

DECIDE QUÉ ES LO QUE TE DEFINE!


    Hoy, desde muchos kilómetros de distancia, iba a comenzar una entrada en el blog referente a una de las muchas ideas que quiero compartir con vosotros... Pero he encontrado este video, y todo eso ha pasado a un segundo plano... No hay más palabras... EMOCIÓN es lo que siento... La valentía, la fuerza, la motivación y, sobre todo, unas ganas de vivir arrolladoras, toman forma en esta pequeña gran mujer...


http://www.upsocl.com/inspiracion/la-llamaron-la-mujer-mas-fea-del-mundo-su-reflexion-sobre-eso-es-asombrosa/#

miércoles, 15 de enero de 2014

INSPIIIRAAA... EXPIIIRAAA...


    Uno de los mayores problemas ante el que nos encontramos cuando nos ataca ese ansia irrefrenable por comer, es poder pararlo y tomar el control de tu cuerpo y de tu mente. Te invade un gran nerviosismo interior. Yo siempre digo que es como si alguien hiciera "click" en tu cerebro para desconectar tu parte consciente, y a partir de ahí "sálvese bollo que pueda!". Engulles, que no masticas, cantidades desorbitadas de todo lo no sano que encuentras por tu camino. Lo más irónico de todo es que no lo estás disfrutando mientras lo haces. De una forma totalmente inconsciente, primitiva y hasta animal, devoras todo lo que tengas por delante (y más!). Y cuando ya te has acabado la bolsa de patatas, la caja de galletas, el paquete de bollos y la lata de cacahuetes, entonces, y sólo entonces, ante las escena de cadáveres en forma de envoltorios que alcanzas a ver delante de ti, sólo entonces, ese "click" vuelve a su posición ON y viene el tan socorrido y repetido: " PERO QUÉ HE HECHOOO!". Te duele la tripita, y, lo que es peor, el alma... Sé que para quien no lo ha vivido es difícil de entender y de asimilar. Es un círculo vicioso que vas retroalimentando cada día. Transtornos alimenticios como la anorexia y la bulimia hoy en día son los que más preocupan. Pero creo que las figuras del "comedor compulsivo" o "comedor emocional" deberían de tenerse más en consideración de la que se tiene. Al fin y al cabo es otro modo de autocastigo y destrucción de la autoestima y de la salud, que produce también efectos drásticos en el físico y en la mente ( diabetes, depresiones, hipercolesterolemia, etc).

    Un truco para intentar controlar esa ansiedad voraz es realizar respiraciones que te ayuden a ejercer ese autocontrol (que brilla por su ausencia en dicho momento). La secuencia, que a mí me ayuda, consiste en una inhalación profunda de unos 3 segundos, retención del aire 9 segundos, y exhalación del mismo en dos partes: expulsas 3 segundos, retienes 1, y expulsas de nuevo por otros 3 segundos.

    Este ejercicio te despeja y relaja, hace que tomes conciencia del momento que estas viviendo y que no te tires a por la comida, cual señora a las 10:00 de la mañana en las puertas de unos grandes almacenes, el primer día de rebajas. Al principio, es un ejercicio que cuesta hacerlo e incluso da pereza. Pero a medida que practicas varias veces al día, cada día, llegas a realizar de forma inconsciente. Consigue que te des cuenta de que no tienes hambre de comida en realidad, sino de alguna emoción, que no estas sabiendo gestionar. Además, también sirve en muchas otras situaciones "incómodas" de la vida. Y, dicho sea de paso, proporciona la instalación en tu organismo de un ritmo respiratorio correcto y natural (abdominal-diafragmático).

    Asi que: a qué estáis esperando!!!. Todos a practicar!!!.  (NOTA: no confundir la práctica de la persona de al lado con que esté a puntito de dar a luz, o se liará la "marimorena"! ;-) ).

martes, 14 de enero de 2014

ME PRESENTO!



    Me presento! (Ante todo me enseñaron educación; gordi pero educada). Soy la gordi-guadiana... Ese tipo de gordi de ida y vuelta, que aparece y desaparece. Que haces "chasss" y tiene una 38, y haces "chasss" y tiene una 42. Que tan pronto tiene cara fideo, como de pronto aparece con cara hogaza de pan ( de las de pueblo pueblo vaya!). Si. La misma. Si te identificas con la descripción, sabrás de lo que te hablo.

     De pequeña era rellenita pero graciosa. Este tipo de rellenita catalogado como Ferrero Roche, sin llegar a la categoría de Huevo Kinder. A los 16, aunque ya medía lo que mido ahora (1,77), se produjo el cambio, y el Ferrero paso a ser Twix, por aquello de larga y estilizada. Durante años, muchos (una señorita Ferrero donde se precie no desvela su edad), estuve dentro de los cánones de belleza. Esos que marca no se sabe quién ni por qué ni cómo ni cuándo . Pero aun así no era feliz. Ello me hizo usar la comida de forma emocional y pasar a comerme no una vaca, no, sino la vaquería entera con el granjero y el perro incluidos.

    Con el tiempo pude ser consciente de que al no saber manejar mis emociones, lo suplía con la comida. Cosa irónica, puesto que lo que daba placer y me hacía "pasar un buen rato", luego me llenaba de remordimientos, culpa y un gran complejo, cerrándose así el círculo vicioso hacia la autodestrucción y la nula autoestima, que se repetiría hasta el infinito.

    Hoy, quiero que sea la definitiva. Quiero ser sana por fuera, pero sobre todo por dentro. Quiero poder ver mis virtudes y mis defectos en igual medida. Quiero creer que también soy guapa y atractiva, aunque aún no lo vea. Quiero ser consciente de que tengo cosas por las que los míos me quieren, aunque yo aún no. Quiero ser feliz. Por los que me quieren. POR TI. Y sobre todo por mí.

    Empiezo este diario con vocación de ayuda a los demás y a mí misma. Con vocación de compromiso, como un contrato para hacerme responsable de mí misma y tomar conciencia.

    El nombre, Diario de un ex gordi, tiene visión de futuro. Porque cuando quizá lo lea alguien, ya no lo seré. No sólo por fuera, sino sobre todo por dentro, en mis emociones.